Un árbol podrá ser podado o derribado según la necesidad, sólo contando con la autorización correspondiente expedida por la Alcaldía o por la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA).

Para esto, es importante que toda aquella persona que interviene al arbolado, se encuentre debidamente acreditada por la SEDEMA, para lo cual deberá contar con el documento correspondiente.

Además, cualquier autorización de poda, derribo y trasplante, deberá encontrarse sustentada con el Dictamen Técnico correspondiente, el cual contará con la información detallada para identificar al o los individuos arbóreos, así como su condición general y estado fitosanitario.

PODA DE ÁRBOLES

¿Sabías que los árboles deben podarse?

Las podas se realizan, principalmente, para darle mantenimiento al arbolado urbano; y consisten en cortar de manera selectiva las ramas o raíces de los árboles con base en un conocimiento biológico del árbol.

Se realiza para eliminar ramas muertas, plagas o enfermedades de los árboles. También para liberar señalización y equipamiento urbano, así como cableado eléctrico. Ninguna poda debe superar la cuarta parte del volumen total del follaje del árbol, es decir, se permite podar hasta un 25% de su follaje, exceptuando casos de riesgo para tu seguridad o tu patrimonio.

El desmoche es una actividad que afecta la fisiología del árbol y puede llegar a causar su muerte.

¿Cómo podar un árbol?

La Secretaría del Medio Ambiente del Gobierno de la Ciudad de México cuenta con un Manual técnico de poda para que todos los interesados en el tema, puedan conocer aspectos generales sobre arboricultura y biología de los árboles, así como todo lo referente al cuidado, plantación, poda y derribo de árboles.

Este manual técnico puede ser consultado con facilidad por la ciudadanía, para conocer el material y equipo necesario para poda y derribo

Poda de raíces

La poda de raíces se llevará a cabo únicamente en árboles cuyas raíces causen afectación o daño grave y comprobable, requiriéndose su eliminación parcial, con el objeto de corregir o disminuir en lo posible el daño que se presenta.

Cabe mencionar que la poda de raíces es una actividad que requiere de personal acreditado, así como la herramienta adecuada.

Antes de proceder a la poda de raíces, deberá valorarse la implementación de medidas como la ampliación del cajete, retiro de guarnición o renivelación de banqueta, ya que podar las raíces de un árbol es una actividad que puede generar mayores problemas para la estabilidad