Según la Organización Mundial de la Salud, las afectaciones varían gradualmente según la intensidad del sonido, la proximidad de la fuente que lo produce y el tiempo de exposición. A mayor volumen, cercanía y tiempo de escuchar ruido excesivo, las afectaciones incrementan.

Los efectos causados por el ruido se clasifican en primarios y secundarios:

  • Los primarios ocurren durante o inmediatamente después de que el escucha se ha expuesto al ruido y pueden ser sobresaltos corporales, dolor de cabeza, vasoconstricción, variación de la presión arterial y ensordecimiento hasta por ocho horas.
  • Los secundarios son efectos a largo plazo a causa de la exposición prolongada a ambientes sonoros perjudiciales, e incluyen hipertensión, cansancio crónico, cardiopatía, neurosis y depresión, además de diversos grados de sordera. 

Publicación de la Organización Mundial de la Salud, Escuchar sin riesgos