Para el año 2000 la disponibilidad natural de agua per cápita se había reducido a una séptima parte de la existente en 1900, al pasar de 35 mil a menos de 5 mil metros cúbicos por año, la cual se considera baja. La disponibilidad per cápita muestra gran variación espacial entre las regiones norte y sur del país. Las regiones Península de Baja California y Río Bravo tienen valores inferiores a los mil 700 metros cúbicos por año, lo que las ubica en la condición de estrés hídrico, mientras que en el Sur, las regiones Golfo Centro y Frontera Sur sobrepasan los 10 mil metros cúbicos por habitante por año, lo que las coloca en disponibilidad alta.
