Centros para la Conservación e ___________________________________Recuadro
III.4.5.3
Investigación de la Vida Silvestre (CIVS)
A finales de 1988, se creó el Subprograma
Nacional de Centros de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre,
a cargo de la entonces Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología
(SEDUE). Este subprograma derivó del Programa Nacional de Inspección
y Vigilancia de los Recursos Naturales (1986), y de la necesidad de
contar con Centros de Acopio de Fauna Silvestre que albergaran a todos
aquellos especimenes decomisados o entregados por particulares para
su rehabilitación, canalización o liberación a
su lugar de origen.
Por otro lado, cuando México ingresó
a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas
de Fauna y Flora Silvestres (CITES), en 1991, adquirió el compromiso
de contar con Centros de Rescate y Rehabilitación de Especies
Silvestres (CERERES), momento a partir del cual se creó el Subprograma
Nacional de Apoyo a la Normatividad de Centros de Acopio y Recuperación
de Especies Silvestres, dentro del Programa Nacional de Protección
y Conservación de la Flora y Fauna Silvestres, el cual formaba
parte del Programa Ambiental de México. Partiendo de lo anterior,
se inició la operación de cinco CERERES y la construcción
de uno más en Ciudad Juárez, Chihuahua, todos ellos distribuidos
estratégicamente en el territorio nacional y contando con un
área de influencia regional.
Para 1997, en el marco del Programa de Conservación
de la Vida Silvestre y Diversificación Productiva en el Sector
Rural, los CERERES se incorporaron como elementos estratégicos
del Sistema de Unidades para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento
Sustentable de la Vida Silvestre (SUMA), con el nombre Centros Integrales
para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida
Silvestre (CICAVS), que bajo los preceptos de la Ley General de Vida
Silvestre (D.O.F. 03/07/2000) se denominan ahora Centros para la Conservación
e Investigación de la Vida Silvestre (CIVS) y Sistema de Unidades
de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (SUMA).
Los CIVS tienen como objetivo la recepción,
conservación, protección, recuperación, reintroducción
y canalización de ejemplares de vida silvestre que son producto
de rescate, entregas voluntarias o aseguramientos por parte de la Procuraduría
General de la República (PGR) y de la Procuraduría Federal
de Protección al Ambiente (PROFEPA).
A través de los CIVS se pueden desarrollar programas
de recuperación de especies clave o en riesgo, actividades de
difusión, rescate, rehabilitación, evaluación,
muestreo, seguimiento permanente, investigación científica,
monitoreo ambiental, asesoría técnica, educación,
capacitación y cualesquiera otras que contribuyan a la conservación
y al desarrollo del conocimiento sobre la vida silvestre y su hábitat,
así como a la integración de éstos a los procesos
de desarrollo sustentable.
Fuente: Semarnat, Subsecretaría de Gestión
para la Protección Ambiental, Dirección General de Vida
Silvestre, México, 2002.
Semarnap, Programa de conservación de la vida silvestre y
diversificación productiva en el sector rural 1997-2000,
Instituto
Nacional de Ecología, México,1997.
Semarnap, Ley General de Vida Silvestre, Instituto Nacional de
Ecología, México, 2000.