Ocupación, migración y uso del suelo

 

 

La población rural está más cercanamente ligada a los usos agropecuarios del suelo. La densidad de personas ocupadas en el sector primario determina en un 75% la cobertura agropecuaria del suelo, bastante más que la densidad poblacional global (Figura a, y véase también La inercia del pasado en este capítulo).

El mexicano ha abandonado el campo para ocuparse en el sector terciario (Figura 1.7), lo que sin duda ha modificado la relación entre la población y su efecto en el uso del suelo. El Estado de México es un ejemplo de ello. Después de 1950 la tasa de crecimiento poblacional en la entidad se elevó cuantiosamente debido a la migración hacia la periferia de la Zona Metropolitana del Valle de México (Figura b).

 

Esto elevó la densidad poblacional del estado, pero no su número de agricultores y ganaderos (éste creció a una tasa de 1.32% anual en los últimos 30 años, mientras que la población total lo hizo a una tasa de 4.18%).


Puede observarse cómo hasta 1950 la población de la entidad guardaba una relación con el uso del suelo parecida a la de los demás estados. Si el Estado de México siguiera comportándose actualmente como las demás entidades estaría cubierto en su totalidad por cultivos y pastizales. Sin embargo, apenas el 63% de su superficie se destina a tales usos (Figura c).

 

 

 


A pesar de que el desfase temporal entre la densidad poblacional y el uso del suelo (véase La inercia del pasado) puede explicarse por el cambio en la ocupación del mexicano, si se consideran solamente a los productores primarios también se observa un efecto histórico. En este caso, la densidad de personas ocupadas en dicho sector en 1970 determina en mayor medida (un 82%) el uso actual del suelo que la densidad actual de productores (Figura d).

Los estados con mayor número de productores en el pasado conservan una mayor superficie agropecuaria, a pesar de que se haya reducido la cantidad de personas que los explotan. Por el contrario, en las entidades donde ha crecido la población ocupada en el sector primario la superficie agropecuaria aún se encuentra por debajo de lo que correspondería a la población actual1. Esto implica que los cambios demográficos tardan décadas en manifestarse en el uso del suelo.

1 Esto puede evaluarse comparando el cambio en la densidad de productores primarios con los residuos de la regresión entre densidad de productores primariosy superficie agropecuaria. El patrón es significativo al 0.0024.

Fuentes: Elaboración propia con datos de:
INEGI. Censos de Población y Vivienda. Varios años y Semarnat Inventario Forestal Nacional 2000. México. 2001.